Descripción:
Durante 2021, las mujeres indígenas de Costa Rica demostraron un liderazgo crucial en el movimiento de recuperación de tierras ancestrales, un proceso iniciado en 2010 ante la falta de acción del Estado para frenar la ocupación ilegal en territorios como Salitre, Térraba, Cabagra, China Kichá y Guatuso. No solo participaron activamente, sino que en muchos casos encabezaron las acciones para desalojar a los invasores. En 2022 la situación se agravó, cuando los ocupantes respondieron con un aumento de la violencia, incluyendo amenazas de muerte, agresiones sexuales contra las mujeres y bloqueos armados, especialmente en el territorio indígena de China Kichá. Frente a esta escalada, las autoridades mostraron una actitud pasiva, llegando incluso a aconsejar a las mujeres indígenas que evitaran provocaciones en lugar de brindarles protección. Ante esta realidad, las mujeres indígenas se organizaron. Con el apoyo del Fondo de Población de las Naciones Unidas, colectivos de Térraba, Salitre, Cabagra y China Kichá elaboraron la Agenda de Mujeres Indígenas en Defensa de los Territorios del Sur, un documento dirigido a instituciones públicas que busca garantizar sus derechos humanos mediante políticas concretas. Esta herramienta no solo denuncia la violencia, sino que también propone soluciones desde la voz de las propias afectadas. El cartel que acompaña esta lucha presenta la silueta de una mujer con raíces que se hunden en la tierra, simbolizando la conexión indisoluble entre las mujeres indígenas y su territorio. La frase “Nuestra tierra, nuestras raíces” sintetiza su consigna de resistencia y defensa de lo que les pertenece por derecho y herencia. Nota: La representación del color en el cartel corresponde a la concepción de la diseñadora y no necesariamente a la de los pueblos indígenas.