Descripción:
El cartel aborda el tema de la recuperación territorial indígena, una lucha que inició hace más de 500 años, cuando fueron trasladados o despojados de sus tierras ancestrales. Desea transmitir la sensación de recuperar lo propio, esto se conecta con la figura de una mujer indígena que abraza un árbol, rodeando con sus brazos todo un territorio. La recuperación de los territorios pertenecientes a los pueblos originarios es representada con el personaje vestido con el vestuario que utilizan las mujeres indígenas de la cultura Ngäbe-Buglé. La postura de la mujer aporta equilibrio asociado a la técnica visual de la pasividad, simbolizando la seguridad de la recuperación territorial. El vínculo de los pueblos originarios con la tierra es clave en la cosmovisión de las culturas indígenas y vital para el reconocimiento y respeto de los derechos de las comunidades. Así se establece en el Convenio 169 de la OIT sobre pueblos indígenas y tribales (1989), en la Declaración Americana sobre Derechos de los Pueblos Indígenas (OEA 2016) y en la Ley Indígena de Costa Rica de 1977, que busca revertir la histórica usurpación de tierras y garantizar la devolución de territorios a sus legítimos dueños, un tema en disputa aún en la actualidad, pues depende de la voluntad política para desalojos e indemnizaciones, lo que genera incertidumbre sobre su continuidad. Nota: La representación del color en el cartel es según la concibe el diseñador del cartel, no los pueblos indígenas.