<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" version="2.0">
<channel>
<title>Carteles Gráficos de la Universidad de Costa Rica</title>
<link>https://repositorio.iiarte.ucr.ac.cr//handle/123456789/21010</link>
<description>La Colección de Carteles Gráficos de la Universidad de Costa Rica es el resultado del trabajo colectivo en cartelística desarrollado por estudiantes y profesora de diseño gráfico de la Universidad de Costa Rica. Es resultado de un proceso de 15 años, en los que se trabajan 13 colecciones de carteles</description>
<pubDate>Thu, 09 Apr 2026 17:47:54 GMT</pubDate>
<dc:date>2026-04-09T17:47:54Z</dc:date>
<item>
<title>Las mujeres recuperadoras de tierra</title>
<link>https://repositorio.iiarte.ucr.ac.cr//handle/123456789/25893</link>
<description>Las mujeres recuperadoras de tierra
Durante 2021, las mujeres indígenas de Costa Rica demostraron un liderazgo crucial en el movimiento de recuperación de tierras ancestrales, un proceso iniciado en 2010 ante la falta de acción del Estado para frenar la ocupación ilegal en territorios como Salitre, Térraba, Cabagra, China Kichá y Guatuso. No solo participaron activamente, sino que en muchos casos encabezaron las acciones para desalojar a los invasores. En 2022 la situación se agravó, cuando los ocupantes respondieron con un aumento de la violencia, incluyendo amenazas de muerte, agresiones sexuales contra las mujeres y bloqueos armados, especialmente en el territorio indígena de China Kichá. Frente a esta escalada, las autoridades mostraron una actitud pasiva, llegando incluso a aconsejar a las mujeres indígenas que evitaran provocaciones en lugar de brindarles protección. Ante esta realidad, las mujeres indígenas se organizaron. Con el apoyo del Fondo de Población de las Naciones Unidas, colectivos de Térraba, Salitre, Cabagra y China Kichá elaboraron la Agenda de Mujeres Indígenas en Defensa de los Territorios del Sur, un documento dirigido a instituciones públicas que busca garantizar sus derechos humanos mediante políticas concretas. Esta herramienta no solo denuncia la violencia, sino que también propone soluciones desde la voz de las propias afectadas. El cartel que acompaña esta lucha presenta la silueta de una mujer con raíces que se hunden en la tierra, simbolizando la conexión indisoluble entre las mujeres indígenas y su territorio. La frase “Nuestra tierra, nuestras raíces” sintetiza su consigna de resistencia y defensa de lo que les pertenece por derecho y herencia. Nota: La representación del color en el cartel corresponde a la concepción de la diseñadora y no necesariamente a la de los pueblos indígenas.
</description>
<guid isPermaLink="false">https://repositorio.iiarte.ucr.ac.cr//handle/123456789/25893</guid>
</item>
<item>
<title>Skowak para Costa Rica</title>
<link>https://repositorio.iiarte.ucr.ac.cr//handle/123456789/25894</link>
<description>Skowak para Costa Rica
El Skowak es un sistema biocultural de producción de los pueblos Bribri de Costa Rica, heredado por generaciones como expresión de una cosmovisión sostenible que garantiza sus necesidades alimentarias, habitacionales y de manejo ambiental. Este modelo se basa en el policultivo sustentable, en contraste con el Sikua blanco, asociado a la agroindustria intensiva de monocultivos no sostenibles predominantes en Costa Rica, con impactos ecológicos graves e irreversibles. El cartel busca visibilizar y revalorizar el Skowak como alternativa ecológica, económica y cultural frente a prácticas destructivas. Mediante una composición simétrica, se otorga igual relevancia a cada elemento: el esqueleto de una casa Bribri, que alberga plantas de maíz, cacao y plátano, se contrapone a una piñera como representación del monocultivo industrial. La dicotomía se refuerza mediante el uso del color: el verde y el amarillo, asociados al cultivo sostenible y presentes en la casa y sus frutos, frente al rojo, exclusivo de las piñas, como símbolo de insostenibilidad. Esta representación gráfica enfatiza la armonía ambiental y cultural del Skowak e invita a su protección como práctica ancestral clave para el equilibrio ecológico y la identidad costarricense. Nota: La representación del color en el cartel corresponde a la concepción de la diseñadora y no necesariamente a la de los pueblos indígenas.
</description>
<guid isPermaLink="false">https://repositorio.iiarte.ucr.ac.cr//handle/123456789/25894</guid>
</item>
<item>
<title>Kono Jú</title>
<link>https://repositorio.iiarte.ucr.ac.cr//handle/123456789/25895</link>
<description>Kono Jú
El cartel aborda la celebración de la recuperación de la finca Kono Jú (Casa de Tepezcuintles) por los habitantes cabécares del territorio indígena de China Kichá en Costa Rica. Mediante la técnica visual de la actividad se expresa la celebración de la recuperación territorial. El movimiento incita a la alegría por medio de la representación de la danza Bulisique, bailada comúnmente cuando se inaugura una casa. Al mismo tiempo, las expresiones de los personajes refuerzan la alegría por la recuperación del territorio. La paleta de color, compuesta por rojo, amarillo y café, alude a los colores de las semillas que Sibö utilizó para crear a los diferentes grupos humanos, mientras que el verde hace referencia a la naturaleza propia del territorio recuperado. Nota: La representación del color en el cartel corresponde a la concepción del diseñador o diseñadora y no necesariamente a la de los pueblos indígenas.
</description>
<guid isPermaLink="false">https://repositorio.iiarte.ucr.ac.cr//handle/123456789/25895</guid>
</item>
<item>
<title>Protectoras o víctimas</title>
<link>https://repositorio.iiarte.ucr.ac.cr//handle/123456789/25892</link>
<description>Protectoras o víctimas
El cambio climático impacta de manera desproporcionada a las mujeres indígenas, cuya subsistencia depende directamente de los recursos naturales. Tradicionalmente encargadas del cuidado de hijos, personas adultas mayores y personas en situación de vulnerabilidad, enfrentan una carga aún mayor cuando la escasez de agua y alimentos —agravada por la crisis ambiental— profundiza las desigualdades sociales y la pobreza en sus comunidades. Esta precariedad las obliga a emigrar de sus territorios ancestrales, generando desplazamientos forzados con consecuencias como el aumento del estrés familiar, la violencia intrafamiliar y la inserción en entornos urbanos con trabajos mal remunerados y condiciones laborales inseguras. Además, su acceso a educación y salud suele verse severamente limitado, exacerbando su vulnerabilidad. A ello se suma la ausencia de políticas públicas que prioricen sus necesidades, dejándolas sin redes de apoyo frente a una crisis en constante agravamiento. Pese a este contexto, las mujeres indígenas poseen conocimientos tradicionales fundamentales para el diseño de estrategias de adaptación y mitigación climática. El cartel incorpora la perspectiva del ecofeminismo, corriente que denuncia cómo, en sistemas patriarcales, todo lo asociado a lo femenino —incluida la naturaleza— es objeto de explotación y vulnerabilidad. Este enfoque visibiliza el vínculo entre la opresión de género y la degradación ambiental, y exige soluciones al cambio climático basadas en la justicia social y de género. Visualmente, el diseño utiliza la simetría para transmitir equilibrio y armonía, reflejando la lucha de las mujeres indígenas por la equidad frente a un modelo excluyente. Nota: La representación del color en el cartel corresponde a la concepción de la diseñadora y no necesariamente a la de los pueblos indígenas.
</description>
<guid isPermaLink="false">https://repositorio.iiarte.ucr.ac.cr//handle/123456789/25892</guid>
</item>
</channel>
</rss>
